Curso de inglés en Cotswold: ¡empieza la aventura!
Nuestros #scholers ya están instalados en Cirencester y han vivido unos primeros días llenos de descubrimientos, nuevas amistades y muchas oportunidades para empezar a desenvolverse en inglés desde el primer momento. Nuestra monitora Sofía nos cuenta cómo han sido estas primeras jornadas en Cotswold.
Después del viaje y de la llegada a Inglaterra, nuestros #scholers comenzaron su aventura en Cotswold con una primera toma de contacto con el entorno. Tras dejar el equipaje en la escuela, el grupo se desplazó al centro de Cirencester, donde ese día se celebraba una feria local con puestos, animales y un ambiente muy animado.
Fue el primer momento para poner en práctica el inglés. Poco a poco, los alumnos comenzaron a interactuar con la gente del lugar, pidiendo un helado, haciendo pequeñas compras o simplemente iniciando conversaciones, siempre con educación y confianza. Al finalizar la jornada, las familias anfitrionas acudieron a recogerlos para dar comienzo a esta gran experiencia de inmersión.
Al día siguiente llegó el momento de empezar las clases. A primera hora, Sofía aprovechó para preguntarles cómo había sido su primera noche con las familias. Todos coincidían en que habían sido muy bien recibidos y compartieron algunas de sus primeras impresiones: las conversaciones durante la cena, lo temprano que se cena en Inglaterra o lo sorprendidos que estaban por el tamaño y la belleza de algunas de las casas donde se alojan.

Tras realizar la prueba de nivel y comenzar las primeras clases de inglés, llegó el descanso. En lugar de quedarse con el móvil, los alumnos aprovecharon para jugar a juegos de mesa junto a otros estudiantes internacionales, entre ellos dos compañeros italianos que también participan en el curso. Una oportunidad perfecta para seguir practicando inglés de una forma natural mientras comenzaban a conocerse.
Por la tarde realizaron una visita guiada por Cirencester, descubriendo algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad y aprendiendo parte de su historia. Después, participaron en una divertida actividad en la que debían completar un cuestionario utilizando la información obtenida durante la visita y preguntando directamente a los vecinos de la ciudad. Una forma diferente de perder la vergüenza y comprobar que cada conversación es una oportunidad para seguir aprendiendo.
La jornada terminó con una barbacoa de bienvenida organizada por la escuela. Aunque al principio algunos se mostraban algo tímidos entre ellos, poco a poco fueron creando grupo y compartiendo risas y conversaciones. Curiosamente, esa timidez desaparecía por completo cuando tocaba hablar en inglés con profesores, estudiantes internacionales o con la gente del lugar.
El tercer día confirmó las buenas sensaciones. Todos se mostraban ya muy cómodos en sus clases y continuaron disfrutando de las actividades organizadas por la escuela. La tarde estuvo llena de diversión con un partido de voleibol en el parque y una scavenger hunt, una divertida búsqueda del tesoro por equipos.
Una vez más, nuestros #scholers demostraron que cada día se sienten más seguros utilizando el inglés. Preguntar indicaciones, pedir información o iniciar una conversación con personas de la ciudad ya empieza a formar parte de su rutina. Más que un reto, parece haberse convertido en una motivación para seguir superándose.
Esto no ha hecho más que empezar y estamos seguros de que las próximas semanas seguirán dejándonos grandes momentos para recordar.





